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No amigos, la revelación de la ”nueva” canción de autor no
es Alex Ubago. Es Carlos Chaouen, ese
gaditano que cogió prestado su subname de una población
asentada en el noroeste marroquí, Chef-Chaouen. Se
presentó hace ahora cinco años de la mano de
Fonomusic –compañía hoy difunta-, primero
aportando canciones al recopilatorio
Cantautores: la nueva generación, y poco
después grabando su primer elepé (Carlos Chaouen,
1999). Es un álbum con unos arreglos musicales menos
madurados que los de sus sucesores, pero con canciones como
Pasado de vueltas, la sincera Cuatro acordes,
o las más conocidas Loca y Bosque lejano,
que ya dejaban en evidencia su gran talento para crear
excelentes melodías y mejores letras.
Chaouen
define su música como “Fusión de Autor”. Y es verdad, cuando
escuchas sus trabajos te das cuenta de que Carlos es un tipo
ecléctico. Sus referencias van desde Sabina y
Silvio Rodríguez –quien ha mostrado su apoyo a
Chaouen en numerosas ocasiones- hasta Camarón.
El flamenco le seduce, y también le llaman los ritmos
sudamericanos, sin olvidarnos, claro está, de la canción de
autor propiamente clásica, o del pop-rock más contundente, ese
que te atrapa con bonitos estribillos (de los que acabas
canturreando todo el día) y te envuelve con bellos rifs de
guitarra, de los fresquitos. Esa línea pop (que no popie) ha
estado muy presente en sus dos últimos trabajos:
Maldita (2000) y Universo Abierto
(2003).
Con
Maldita entregó verdaderas preseas en
bruto, tal es el caso del último corte, Vente, una
escalofriante alegoría, donde entran en juego amor, sexo y
drogas –los temas estrella de Chaouen-. Íntimo con Necesito
de la luz o Mi habitación en tus pupilas, canalla
en Impertinente, sosegado con Seré. Y es que
Chaouen es un hombre de apariencia tímida, pero con alma
picaresca.
Tras
la grabación de Maldita y debido a la
quiebra de Fonomusic, Chaouen se queda
sin casa discográfica que le respalde. Sigue componiendo, y en
2001 inicia la grabación de sus nuevas canciones, para lo que
viaja a La Habana, buscando expresamente la
producción de Eddy Cadorza, y en 2002 finalizan
la grabación en Valladolid. Durante casi un año pelean este
nuevo producto, y así, en 2003, sale editado por
Cienfuegos, y con una distribución fuerte, a cargo
de DRO EAST WEST. Universo
Abierto contiene algunas de sus mejores canciones,
como Pintando en el cielo, o el excepcional bonus-track,
Semilla en la Tierra. También aporta entregas muy
‘vendibles’ (término no necesariamente peyorativo, al menos en
este caso); les hablo, por ejemplo, de Vivo al día o
Me como el mundo aliñao, para la que contó con la
colaboración del ex-vocalista de Celtas Cortos,
el genial Jesús Cifuentes.
No
titubeo al afirmar que hoy día la nueva generación de
cantautores españoles está liderada por Carlos Chaouen. Este
músico y poeta, que además es Psicólogo, es un maestro de la
metáfora, que hace que salten chispas de su pluma y nos brinda
sus historias con una voz sobrecogedoramente rota. Su futuro
inmediato se prevé lleno de éxitos. Potencial tiene, y talento
le sobra.
¡¡Bisbal, ese Grammy de ‘Artista Revelación’ no te pertenecía a
ti!!. Al César lo que es del César.
© Cantautores del
mundo, 2003.
Texto: Javier Arabit | Fotos: Antonio
Palazón
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